En el verano del año 2012, el Gobierno de España estableció el cambio del tipo impositivo aplicable a los servicios prestados a personas físicas que practicasen el deporte o la educación física, pasando del 8% al 21%.

El impacto que supuso esta subida del IVA fue muy negativo: cierre de centros deportivos por la disminución de usuarios, reducción drástica de beneficios empresariales y pérdida de empleos.

En estos más de seis años, el mundo del Deporte ha reivindicado, desde sus distintos sectores, la necesidad de reducir este impuesto, al considerarlo un lastre muy pesado para la mejora de la oferta de servicios deportivos y por extensión para el incremento del número de ciudadanos que practican deporte.

Según datos difundidos por la Fundación España Activa, “la inactividad física es la responsable del 13,4% de las muertes al año en España, llevándose por delante más de 52.000 vidas. Esto supone una carga económica importante para el país de más de 1.560 millones de euros, que son costeados en un 70,5% por las administraciones públicas (…) Por ello, necesitamos reintegrar la actividad física en nuestro modo de vida y cambiar nuestra forma de pensar y nuestros hábitos diarios en relación la actividad física”

Con una reducción del 10% en los niveles de inactividad física, es decir, cumpliendo con los objetivos estratégicos voluntarios de la OMS para el año 2025, el ahorro mínimo estimado para España alcanzaría los 156 millones de euros al año.

Cada día con argumentos más sólidos, se demuestra que el Deporte es beneficioso para la salud de las personas y es el mejor antídoto contra las patologías derivadas del sedentarismo.

Las personas que son completamente inactivas suponen un gasto per cápita un 26% mayor en comparación con aquellas personas que cumplen las recomendaciones de la OMS en relación con la actividad; diferentes análisis han demostrado que la promoción de la actividad física supone un ahorro de costes para el sector de la salud y que además es una actuación muy económica en comparación con el gasto sanitario producido como consecuencia de la inactividad física.

La Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, señala que “la prevalencia de algunas de las enfermedades crónicas más comunes (hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes, depresión y ansiedad) se incrementa notablemente en la población inactiva, cuadruplicándose en algunos casos con respecto a la observada en la población que practica actividad física o deporte. Asimismo, el riesgo estimado de padecer algunas de estas enfermedades se puede llegar a duplicar como consecuencia de la inactividad física. También se observa una clara disminución del consumo de medicamentos en las personas físicamente activas”.

En este sentido, la actividad física contribuye de manera decisiva a la reducción de la “factura sanitaria” e incide positivamente en la disminución de las bajas laborales, dos parámetros que acarrean cada vez más gasto público en los países desarrollados.

De acuerdo con las encuestas de hábitos deportivos de los españoles, la mitad de los ciudadanos no practica ningún deporte o se ejercita, ni realiza ninguna otra actividad en su tiempo libre que le suponga cierto requerimiento físico. Para superar esta situación es necesario que todos los sectores que prestan servicios deportivos en España puedan mejorar las condiciones en las que estos se ofertan.

En los dos últimos años, el Gobierno de España, ha reconocido la mejora de la situación económica del país y ha tomado decisiones tendentes a incentivar el crecimiento y favorecer a algunos sectores que se vieron afectados en 2012 por los cambios en los tipos impositivos. Ello ha traído consigo, entre otras medidas, la reducción del IVA del 21% al 10% en sectores como los espectáculos en directo o el cine.

En el ejercicio de su responsabilidad y representatividad distintas organizaciones del Deporte español, tanto empresariales como del Tercer sector, consideran que ha llegado el momento de que el Deporte se vea beneficiado por una bajada de once puntos en el tipo del impuesto sobre el valor añadido (IVA).

Esta medida sería una expresión política de la importancia que se le reconoce al Deporte en la mejora de la salud pública, así como, una expresión de su valor como instrumento de desarrollo socioeconómico.

Juan Luis Navarro Imberlón