Son muchos los aspectos que tenemos que tener en cuenta cuando decidimos embarcarnos en la apertura de un centro deportivo. Al principio tendremos una ilusión enorme por el proyecto y por la rentabilidad que nos puede dar el mismo pero, o seguimos un proceso metódico y bien hilado desde el principio, o la aventura se puede convertir en una pesadilla.

Lo primero que tendríamos que hacer es, organizarnos y temporalizar todas las acciones que vayamos a llevar a cabo. Para ello yo os recomiendo un sencillo programa de gestión de tareas: Trello. Este programa te servirá para: crear un tablero que sea íntegramente para el proyecto que vas a comenzar, crear tantas tarjetas como acciones tengas que realizar, temporalizarlas en el tiempo y nombrar a aquellos compañeros de equipo que tengan que actuar en una determinada acción.

La ubicación, será un factor clave que condicionará el futuro de nuestro centro. Elegir la ciudad, el barrio y el local óptimos para nuestro negocio no será tarea fácil. Para ello nos podremos ayudar de estudios de mercado y de programas de geo-marketing que nos digan la mejor ubicación (analizando aquellos factores decisivos como densidad de población, nivel de renta, gasto en centros deportivos/salud, edad y género). Una vez conseguida la mejor ubicación, tendremos que encontrar el local deseado. Para ello tendrá que primar un equilibrio entre metros cuadrados deseados y adecuados para el centro-renta de alquiler/carencia e inversión de obra.

Uno de los elementos iniciales más determinantes, será la elección de nuestros proveedores. Tendremos que contar con todo tipo de profesionales en las distintas áreas que engloban nuestro proyecto, los principales serían los siguientes: obra y logística, material deportivo y diseño/impresión de todo lo referido a imagen de marca (vinilos, cartelería, web, ropa corporativa). Lo más importante a la hora de elegir un proveedor adecuado es que se ajuste al presupuesto que tengamos para esa partida, que realice los trabajos encomendados en el tiempo establecido y que tengan un servicio post-venta potente. Muchas veces nos podemos encontrar con proveedores que sean económicos y ejecuten en los tiempos requeridos pero que no se ajusten a las calidades que entendemos como las adecuadas, por ello deberíamos siempre antes de trabajar con un determinado proveedor poder valorar algún trabajo que ya haya realizado para otra empresa y firmar aquellas condiciones mínimas (calidades, tiempos, precio) que son innegociables y que determinarán en gran medida el empuje inicial que puede tener nuestro centro deportivo.

El siguiente apartado a elaborar por nuestro equipo será: el plan de viabilidad. No podemos olvidar que este documento es un papel y luego depende de muchos factores para que vaya por encima o por debajo de las expectativas. Para lograr los mejores resultados tendremos que tener varios escenarios posibles (uno pesimista y otro un poco más pesimista).

El elemento más crítico que va a marcar el futuro de nuestro centro deportivo, además del local/ubicación elegida, serán los recursos humanos. El equipo de trabajo que pongamos al frente de proyecto va a determinar en gran medida el éxito del negocio. Por ello, es recomendable tener una estructura muy clara de entrevista y tener una propuesta interesante de contrato y nómina para los trabajadores del centro, si alguien es bueno y tiene pasión en lo que hace, no lo podemos dejar escapar. Es importante establecer una política de sueldo fijo que sea atractiva para el trabajador, más incentivos una vez hemos alcanzado el punto de equilibrio en nuestro plan de negocio.

Una vez elegido al personal, el siguiente paso será formarlo en el modelo y tareas que van a realizar. La formación tendrá que ser en todas las áreas, sobre todo en aquellas en las que nuestro perfil de técnico deportivo puede no estar tan formado ni tener experiencia. Estamos hablando de formación en marketing, redes sociales y ventas. Por supuesto la formación técnica y en entrenamiento es fundamental, pero ya contamos que los profesionales que forman parte de nuestro equipo cuentan con ella.

Una vez que tenemos todo lo anterior, nos tendremos que centrar en llenar nuestro centro deportivo de clientes, el objetivo es aperturar el centro con un mínimo de usuarios que nos permitan operar de manera cómoda lo antes posible. Para ello utilizaremos el marketing online y off-line. Las ventas dependerán básicamente de 2 aspectos fundamentales: la habilidad y cantidad de propuestas off-line que ejecute nuestro equipo de trabajo (reparto de flyers, acuerdos con negocios de la zona, llegar a los vecinos del barrio, showservices/eventos) y el dinero que queramos invertir en marketing online, sobre todo en redes sociales y posicionamiento web (además de contar con un equipo especializado en marketing/redes sociales).

Si tenemos todos estos aspectos controlados ya tendremos mucho ganado.  Una de las opciones que tenemos para asegurarnos una mayor probabilidad de acierto en todos estos elementos críticos es trabajar con una empresa especializada que se encargue de resolvernos todos estos quebraderos de cabeza, porque ellos ya han probado/testado todos los apartados y medidas anteriormente mencionadas, por lo que nos ayudarán a centrarnos en lo realmente importante para apertura nuestro centro deportivo con éxito: llenarlo de nuevos clientes satisfechos y fidelizados de por vida.

Miguel Piñero